Backup en la estrategia de negocios

Te comentamos los tipos de backups, como elegir uno correcto y definir una estrategia de backup y recovery

BACKUP EN LA ESTRATEGIA DE NEGOCIOS

El próximo 31 de marzo es el Día Internacional del Backup; y por supuesto, este magno evento siempre es una buena oportunidad para recordar que aún, son muchos los profesionales a cargo de áreas de TI que viven en modo reactivo, sin un plan de backup adecuado que les permita garantizar la disponibilidad de los datos que administran. De hecho, según el Informe 2019 sobre gestión de datos en la nube elaborado por Veeam, el 73% de las empresas no cumplen con las demandas de los usuarios de un acceso ininterrumpido a datos y aplicaciones.

El primer paso en un plan de backup es identificar el nivel de criticidad de los datos, para ello es necesario hacer un análisis de los riesgos potenciales según el tipo de organización. Una estrategia integral de respaldo debe considerar estar preparado para múltiples escenarios de desastre, otorgando un nivel de inversión adecuado a la criticidad de la información.

Estar preparado, significa contar con una estrategia sólida para continuidad del negocio y tener certeza sobre los métodos de recuperación ante desastres, los cuales deben ser validados y probados en la práctica. Para ello contamos 2 parámetros que definen un plan B, el RPO y RTO:

  • RPO o Recovery Point Objective, es la distancia temporal entre una falla y su ultimo respaldo, y establece la cantidad máxima datos que una organización se permite perder.
  • RTO o Recovery Time Objective, se refiere al tiempo de inactividad, y señala el tiempo entre el incidente y la vuelta a la normalidad hacia el usuario.

En otras palabras, ¿cuántos datos estás dispuesto a perder? y ¿cuánto tiempo puedes tolerar un fallo?; estas variables permiten definir los valores de RTO y RPO para tus datos y aplicaciones. Una óptima clasificación de los datos, requiere que los evaluemos en función de los criterios específicos de la organización y su nivel de criticidad, por lo que una vez definidas estas variables, podremos buscar una solución para proteger tanto los datos, como las operaciones de una organización.

Otro aspecto relevante, es diferenciar entre backup, alta disponibilidad y continuidad operativa. Existe una gran diferencia entre proteger los datos con una copia, evitar interrupciones y la recuperación ante desastres, aunque muchos suelen confundirlas.

TIPOS DE BACKUP

Seamos sinceros, somos humanos, los sistemas no son infalibles, e incluso un pequeño incidente es suficiente para borrar sus datos importantes. Sin embargo, no se trata sólo de decidir si hacer o no backup, ya que, junto con la clasificación y criticidad de los datos, definir el RPO requiere que consideremos 4 tipos de copia:

1. Full Backup

La principal ventaja del full backup es que es que contaremos con una copia completa de todos nuestros datos en un conjunto de medios, lo cual nos permite establecer el RPO adecuado frente a la necesidad de recuperación frente a un incidente, pero nada es perfecto y su desventaja es que realizar full backup lleva más tiempo y requiere de más espacio, por lo que lo usual es una combinación entre full backup y backup incrementales o diferenciales.

2. Backup incremental

Un incremental consiste en copiar solo los datos que cambiaron desde el último respaldo cualquiera sea su tipo, lo que a diferencia de un full backup permite optimizar tiempo y espacio, ya que, al copiar una cantidad menor de datos, se incrementan la velocidad de transmisión de los datos y se reduce el espacio de storage.

3. Backup diferencial

Similar a una incremental, ya que permite almacenar menos datos que el full backup. Su diferencia radica en que almacena las variaciones desde el ultimo full backup, por lo cual almacenará más datos con cada operación de respaldo, lo cual obviamente significa más tiempo y espacio.

4. Mirror

Este tipo de backup crea una copia exacta de los datos originales sobre un medio, pero solo considera la última versión de estos datos, sin hacer un registro o seguimiento sobre las variaciones de incrementales o diferenciales. Es por ello que si bien permite que los tiempos de recuperación (RTO) sean más rápidos, un espejo por sí sólo no garantiza la integridad de los datos previos, ya que está mas expuesto a las mismas fallas que los datos de origen.

ELEGIR EL BACKUP CORRECTO

Como hemos visto hasta ahora, elegir la estrategia de backup optima debe ser una combinación de diferentes factores, tales como la cantidad de datos que requieres respaldar y con qué frecuencia debes realizarlo. Por ejemplo, si tienes un gran volumen de datos, para optimizar la estrategia puedes combinar un backup diario incremental con un full backup semanal, los que la hace más eficiente.

Pero no perdamos de vista que el objetivo principal de contar con una correcta estrategia de backup, es recuperar rápidamente los datos en caso de cualquier incidencia. Por lo mismo tal y como iniciamos este artículo, el respaldo por sí solo no garantiza que su recuperación y restauración sea rápida o efectiva (RTO), por lo cual esta capacidad debe estar inserta en un plan de continuidad operativa que valide que, al momento de una incidencia, los datos efectivamente pueden ser recuperados íntegramente.

DEFINIR UNA ESTRATEGIA DE BACKUP & RECOVERY

Entonces, el primer dato clave para una estrategia de backup es la frecuencia: ¿Cada cuánto tiempo cambian o se actualizan los datos?, si la frecuencia de cambios es alta, debes considerar al menos un backup diario, de lo contrario una copia semanal o mensual suele ser suficiente. Por otra parte, no debemos dejar de lado clasificar los datos por nivel de importancia: Mientras más críticos sean los datos, mayor debe ser la frecuencia del respaldo.

Una vez definidos sobre el tipo y frecuencia del backup, es hora elegir un medio; ya sea en discos, cintas, una SAN o en la nube. Cada uno de estos medios tiene sus pros y contras, no obstante, si la criticidad de los datos lo exige, siempre será recomendable incluir en el plan un “Backup 3-2-1”: Ejecutar 3 copias de seguridad, sobre 2 medios de almacenamiento diferentes, y guardar al menos una copia en otro lugar físico. Simple y efectivo, este plan permite a las organizaciones garantizar una recuperación efectiva, ya que cubre “casi” todas las situaciones de pérdida de datos.

¿BACKUP LOCAL O EN LA NUBE?

Quién puede negar que la forma más simple de hacer un respaldo es copiar los datos en un disco duro, unidad de cinta o cualquier otro dispositivo físico conectado directo al equipo, ya que es una forma eficaz de tener a mano una copia para restaurar los datos en caso de ser necesario. No obstante, nada es perfecto y siempre van a existir riesgos o amenazas asociados al espacio físico donde se almacena una copia; por lo cual considerar al menos una alternativa externa de backup, puede complementar de manera eficaz un buen plan de respaldo y recuperación de datos.

Llegando a este punto, es cuando se nos presenta un variado y muchas veces confuso abanico de servicios y software de terceros, los cuales ya sea con soluciones locales o en la nube, permiten mantener a resguardo una copia de nuestros datos. Dado que el backup se almacena en plataformas remotas, externalizar puede ser una excelente alternativa que permite incorporar a tu estrategia más herramientas de seguridad y redundancia, sin la complejidad de tener que administrar un sitio secundario.

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